Cercanías

Cercanías / 2016

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Las 9:00 repetidas hoy, repetidas mañana, clavadas en el
tiempo suavemente.
Coger el tren cuchilla de cada mañana y encontrar su
cuerpo de contraste. La mujer anochecida temblando
como una vela, despeinada por la belleza que la arrastra
y la acaricia.
Nos mirábamos en el hueco, en los espacios perfectos
entre mochilas y cuerpos, mojándonos con cada mirada,
con cada sonrisa.
Mojar un pie, una mano, tomar la temperatura del
mar antes del salto y no descubrir el calor de su abrazo.
Tampoco lo apretado de sus besos submarinos.
Tirarse,
y quedarse a vivir debajo del mar,
como en los mejores sueños de los náufragos.

Gema Albornoz para Mundiario: 

«Todos ellos son cosas cercanas, cosas de aquí de este lado. El autor se presenta con una biografía algo particular, como, por ejemplo, comentando que en el colegio aprendió a juntar palabras y en la poesía a llenarlas de gente.  El amor, el trabajo, la amistad, ese lugar particular en el que habita el poeta: Miraflores, Torrelaguna, Madrid, España, el planeta. Y con un lenguaje que rompe la sintaxis y juega con ella, que utiliza nuevas imágenes para el lector, nuevas metáforas, hace asociaciones menos comunes. Sin embargo, aunque estos malabarismos con las palabras, los versos y las imágenes aparezcan, nunca apartan la vista del lector, por lo que este puede seguir los giros fácilmente» (lee más). 

Pilar Martínez Manzanares para Culturamas: 

«Sutil y tenue, como un pañuelo de seda que se desliza entre las manos, “Cercanías” conquista corazones y mentes. Cada poema, único y diferente de los demás, traslada al lector a un mundo diferentes. García Torrego permite al público convertirse en el verdadero protagonista de esta historia. Cercanías está estructurado en seis partes y si bien la aproximación al otro para considerarlo y conseguir hacerlo existir es la tónica habitual páginas tras páginas,  tres de esas partes están dedicadas al amor. A pesar de ellos, este autor conseguirá algo mucho más que hacerte replantear el significado de las relaciones en una época dónde el ‘tic azul’  de Whatsapp domina el nivel de enamoramiento. Conseguirá hacerte replantear el mundo dónde vivimos, la realidad social en la que nos movemos, con una mezcla de honestidad y ternura que resultará imposible no seguir leyendo» (lee más).

Kiko Moras:

«Mi más sincero y auténtico oh yeah para las Cercanias del compadre Jorge García Torrego. Poesía que necesitaba leer. Imágenes certeras, directas al hígado sin dejar de ser bonitas y tristes. Pisa terrenos complicados con suficiente seguridad. Hay que leer despacio y releer paladeando para no dejarse esquinas sin barrer. Nos ahogan los mismo cimientos, tron, respiramos por los mismos agujeros. Sigue creciendo compa! Y que lo veamos. Chapó».

Beatriz Pérez Sánchez, en Letralia:

«Puede que con este poeta llegues a odiar la mediocridad de la televisión, llorar por las miserias y la devastación local y global, pero podrás querer a García Torrego por su honestidad cuando te recita la realidad social y por la ternura cuando ama. Cercanías te arrima al deseo de cambiar desde una mirada muy especial sobre el amor, el mundo y la vida. Cercanías te acerca, no te separa» (lee más).

Neorrabioso en el prólogo de Cercanías: 

«La clave la da el propio nombre, Cercanías. Parece decirnos JGT que todo en este mundo, lo mismo lo físico que lo metafísico, la amistad que el amor, el trabajo o la política, Miraflores que Torrelaguna, Madrid o España o el planeta Tierra, en el momento en que uno se preocupa por ellos y los quiere, se convierten en cercanía. Y es el ojo del poeta, el de cada uno, el que elije lo que es cercano de una forma discriminadora y asimétrica, basada sobre todo en criterios de amor y justicia. Por eso el poeta se refiere de forma negativa al capitalismo o a la patria, a los mandamases o a los explotadores, a los que encuentra lejanos, y en cambio encuentra cercanos a los inmigrantes porque, como dice en el epígrafe de un poema: “mirarse en los ojos de otro / que no conoces / que no conocerás nunca / y saber que es tu hermano, / que siempre lo ha sido”. Parafraseando y negando a Nietzsche, podríamos decir que JGT siente el bien más acá. Y el mal más allá» (lee más).

José Baena en LaGallaCiencia: 

«Yo tengo una pierna llamada Miraflores y un brazo olivo de Torrelaguna, dice el niño Jorge al entrar por la puerta. Le responden sus recuerdos, el descubrimiento del amor y la amistad, el milagro de conectar, de saberse parte. Aquí dentro las vivencias de Jorge flotan en forma de poemas y componen un mapa. El mapa de su niñez, la inocencia y los hallazgos. Sus pueblos como la forma más pura de cercanía y de limpia mirada. El niño es la patria. El hombre Torrego mira al niño Torrego y quiere ese niño para todos los hombres. Un niño que alarga su mano hacia el mundo y lo reclama. Y el mundo es una promesa que no se esfuma. El poeta nos muestra su casa, y nos hospeda, y nos convida: “La casa como refugio, islote en medio de la tierra, paredes de hueso propio. Una revolución es ampliar la casa e invitar a los amigos […] Aquí donde escondemos el tesoro. Donde somos tesoro poco a poco”. Allí, al cobijo de ese mito niño que no sabe del futuro, solo del presente anchuroso que le lleva adelante y todavía merece la pena ser vivido, dejo a Jorge, y alzo la vista en una pausa para descansar los ojos» (lee más).

François Congosto en OndaCero Sierra norte:

«El libro hace reflexiones sobre temas de la actualidad social y política: la emigración de los jóvenes españoles a otros países para ganarse la vida en “Arcada y exilio“, la lucha de la mujer por conseguir los mismos derechos laborales que el hombre en el poema “Día de la mujer trabajadora“, o el sistema económico actual en “El capitalismo“, o el modo de producción económica en “El trabajo te libera“. García Torrego señala que, aunque no pretende “ser político con su obra, como poeta no estoy en una torre de cristal que no me afecta lo que le ocurre a los ciudadanos”, así que “es normal que esos temas lleguen a la obra. Alejado de las rimas y la métrica poética tradicional, su técnica literaria consiste en utilizar las metáforas para iluminar lo que quiere decirse”» (lee más).

Marta para Un café nocturno:

«En Arcada y exilio podemos ver una clara crítica al sistema político actual, que obliga a jóvenes muy preparados a exiliarse para construir su futuro, un sistema político anclado en las tradiciones pasadas, en definitiva, un sistema político que, en cierto modo, huele a rancio. En Internet, vemos el claro rechazo del autor a la vida vacía que se construye a través de la red. Con el poema Día de la mujer trabajadora, Jorge García Torrego pretende homenajear a todas esas mujeres, muy diferentes, que se enfrentan día tras día a la vida, además de criticar el profundo machismo que aún encontramos en el siglo XXI en nuestra sociedad» (lee más). 

SendaNorte: 

«Jorge no es un poeta de causas perdidas, es un escritor de poemas que no se andan por las ramas y van directas a defender o denunciar lo que considera justo o injusto. Unos textos cercanos y, que, en muchos casos, son como un puñetazo directo al corazón» (lee más).

Entrevista en el blog de Baile del Sol: 

BdS.- El paso del tiempo, el amor… ¿Cómo se contemplan desde un paisaje urbano?  JGT.- Creo que en este sentido yo tengo el ojo algo contaminado. Me pasé toda la infancia en ríos o jugando por ahí como una cabra y la visión urbana ha sido hasta hace poco más negativa que positiva (lee más).

Entrevista en Proyecto Genoma Poético: 

nombre: Jorge García Torrego. definición: Más contenido que continente. término: Voltereta. cuándo: Cada uno tenemos un cuando diferente. El mío aún es cachorro. profesión: Jugador de recreo. poemario: Hojas de hierba desde lo Altazor. genotipo poético: la muerte. fenotipo poético: sus ojos. material: El proceso de descubrir el mundo (lee más).