El despertador de Sísifo

6:00 H.


Trabajo escaso
sueldo escaso
café rápido y bonobús atado a las pestañas como señales GPS,
todo caduco y débil como el bisonte objetivo de los chacales,
pata delgada y enferma es mi currículum desvalido,
pero Mérope y sus manos bajo las sábanas como raíces del paraíso,
sendero oculto de los días,
manantial alimento para soportar las agujas, los horarios,
el lenguaje de odio de las mandíbulas.

El despertador de Sísifo / 2018

Libro 10 € + gastos de envío 3 €.

13.00 €

Prensa y comentarios:

«Nos pesa una narración agotadora de la que somos protagonistas, pero donde apenas tenemos capacidad de decisión y en la cual, además, nos arrebatan de las manos el resultado. Es una historia que vivimos cada día y que repetimos mecánicamente, con esfuerzo pleno, como Sísifo y su piedra en el mito griego. Comienza cada mañana con el sonido del despertador. Su trayectoria pétrea nos lleva al centro de trabajo para constatar la venta de nuestros cuerpos y energías a cambio de un salario y de unas dosis interminables de alienación. Jorge García Torrego (Miraflores de la Sierra, 1986) recoge esa historia en El despertador de Sísifo (2018), su tercer poemario, en el cual elude la impostura porque habla desde dentro del conflicto, desde la anulación por el trabajo y también desde la angustia y la incertidumbre del desempleo, sin espejismos y sin renunciar a su propia voz.».

Alberto García Teresa para Viento Sur: (leer más aquí).

«El poemario de Jorge García Torrego podría clasificarse como “social”. Lo que es innovador es el enfoque que toma, la realidad cotidiana del trabajador, y no su figura heroica: no hay héroes en este libro, ni huelgas, ni sindicatos, ni libros capaces de ofrecer un halo de esperanza. Sólo el drama cotidiano del trabajo narrado en primera persona; Sísifo, arrastrando su piedra de lunes a viernes. A través de un lenguaje cuidado en versos libres, donde cada palabra puede transformarse en un universo por sí mismo, el poeta pone nombre a un fenómeno demasiado olvidado por los cantores: el trabajo, ese espacio y ese tiempo al que dedicamos la mayor parte de nuestras vidas.»

Alberto Moreno para Trinchera cultural: (leer más aquí).

«¿Pintará cosas en superficies transparentes Jorge García Torrego, de camino a su trabajo? ¿Serán fríos sus veranos? A Jorge García Torrego le suena el despertador y él piensa en Sísifo, que se veía obligado a subir una y otra vez una enorme roca hasta la cima de una montaña, castigado a eternidad por la ira de los dioses. ¿Seguirá Sísifo subiendo su roca? ¿Cuándo termina la supuesta eternidad de la mitología que referenciamos en lejanísimo pasado? Lo digo, más que nada, por una cuestión pragmática: cabe la ligerísima posibilidad de que la mitología griega no sea, en multitud de casos, más que una pura crónica sociopolítica de actualidad».

Adrián Vieitez para Zenda: (leer más aquí).

«Hoy es lunes, uno de los días en los que más complicado es volver a la rutina, volver al trabajo, que nos lleva a repetir una y otra vez cada acción que rodea esa obligación. Cuenta la mitología que Sísifo fue condenado a empujar un día tras otro una roca a la cima de una montaña, que al final de la jornada volvería a rodar a la base y así eternamente. Este mito es utilizado por el poeta mirafloreño Jorge García Torrego para reflexionar sobre la ‘esclavitud’ del trabajo en su nuevo libro».

Sonia Crespo para OndaCeroSierraNorte: (ver entrevista aquí).

Entrevista de Emilia Lanzas para Zas (leer aquí).

El teatro municipal de Miraflores acogerá el 23 de diciembre la presentación del nuevo libro de Jorge García Torrego, El Despertador de Sísifo. Una oportunidad singular para conocer uno de nuestros jóvenes poetas, siempre inquieto, siempre reivindicativo.

Senda Norte: (leer aquí).

Presentación de Ignacio Armada: (ver vídeo aquí).

«Jorge García Torrego va articulando así el escenario de nuestra vida de esclavos frente a un trabajo que nos aliena. Las comparaciones aluden por ejemplo a un contexto de animales exhaustos, borrachos, ciegos que ponen de relieve un mundo impersonal con el que se insiste sobre lo absurdo de cada hora de una jornada laboral más. Pero el autor no se limita a constatar la inercia que nos adormece y nos aboca a una rutina de la que no parece haber escapatoria: también busca los orígenes de esa desidia y con mcha clarividencia parece decirnos, en “30 años”, uno de los poemas más intensos del libro, que todo es heredado y que ni siquiera nos quedan fuerzas para renegar de ese pasado de aceptación y sumisión:

Mis abuelos tienen patria y dolor de espalda,
muestran por los bares sus grietas,
acantilados por el alud de trabajo.
Esa es su patria, manos rotas y torcidas donde se olvidan las rectas de otro tiempo.»

Reseña de Miguel-Ángel Real en El coloquio de los perros: (leer aquí).

DESCRIPCIÓN OBJETIVA:

Jorge García Torrego mide en torno a los 180 centímetros y pesa unos 70 kilos. Jorge García Torrego nació en Miraflores de la sierra, provincia de Madrid en 1986. Es licenciado en periodismo por la universidad San Pablo CEU Y tiene un máster en investigación y formación en literatura y teatro en el contexto europeo en la UNED.

Ha escrito los libros de poemas:

Ojo y ventana con Canalla Ediciones en 2014, Cercanías, Baile del Sol 2016, El ensayo Convivir poesía / conbeber poesía, El fenómeno poético de las jams sessions en el Madrid del siglo XXI, Amargord. Y su último y más reciente libro: El despertador de Sísifo con la editorial Lastura publicado en 2019

Más cosas objetivas no digo porque las descripciones objetivas son un rollo así que paso a la subjetiva.

DESCRIPCIÓN SUBJETIVA:

La primera vez que vi a Jorge fue en Diablos Azules hará casi 10 años, los dos sosteníamos una cerveza en una mano y en la otra unos folios temblorosos. Leíamos allí nuestros jóvenes e ilusos poemas. Éramos mucho más noctámbulos y un poco más guapos. En aquellos tiempos no había decenas de recitales a la semana, no existía Instagram y si decías en ciertos contextos que escribías poesía parecías un friki de otra época. Jorge tendría veintipocos años, pero yo solo con verle sabía que estábamos perdidos. Porque él ya tenía esa mirada. La mirada del entusiasmo. Entusiasmo viene del griego enthusiasmós y quiere decir llevar un dios dentro, estar poseído. Los griegos consideraban entusiasmados a los profetas, a los enamorados y a los poetas. Pero yo añadiría una categoría más. Los pirómanos. Jorge tenía cara de pirómano. La cara del pirómano que ha visto por primera vez el fuego. Esa fascinación primordial. A Jorge le había picado la araña de la poesía y ya estaba contagiado. Yo lo miraba con curiosidad y algo de miedo porque estaba empezando y veía en sus ojos el tamaño del monstruo.

Desde entonces hasta hoy hemos seguido al pie del bolígrafo, han venido más cervezas, más micros y la poesía nos ha hecho moderadamente infelices que diría Bolo. He podido escucharle y leerle muchas veces y ver cómo el poeta Jorge García Torrego crecía, pero siempre desde aquel impulso inicial. Eso es lo que más admiro en sus poemas, el impulso. No ha perdido el impulso. Ha subido la apuesta. No se ha conformado. Para mí entre todas las tensiones que atraviesan un poema hay una fundamental. El poema está siempre entre dos polos. Luego está el ritmo, que es la velocidad a la que uno camina hacia alguna dirección, pero direcciones en el fondo para mí solo hay dos:

Hacia el norte, dónde está la imagen centelleante, imprevisible, la belleza incendiada, los esguinces a la prosodia, el espasmo creativo. El lenguaje como un animal que se muerde a sí mismo.

Y hacia el sur, donde está el sentido, las palabras de la tribu, la deuda que tiene la poesía con el mundo real, con la vida, con maldecir y bendecir lo que nos pasa los martes en la oficina.

Pues bien, Jorge quiere ir al norte y al sur. Ese ha sido siempre su impulso. Quiere estar arriba y abajo. Ser el tigre que mata y la gacela muere. Llover mucho y ser el paraguas. Sabe que esto es un juego imposible y a lo imposible se juega con las reglas de lo imposible. Yo también quise eso. Yo también quiero eso. Crear belleza y que esa belleza nos alumbre, nos destruya y nos cobije. Eso es de una ambición desmedida. Eso es puro entusiasmo. Eso es bastante imposible. Lo peor de todo es que el cabrón, lo consigue.

Con ustedes Jorge García Torrego:

Presentación de Miguel Martínez López.

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