Libros

Alberto García Teresa en la contracubierta: «Uno de los aciertos de la obra es que se trata de un trabajo coherente con el espíritu que mueve su objeto de estudio: el libro no resulta un texto académico, que se perdiese en vericuetos teóricos. Es una obra coral, muy dinámica gracias a su estructura, que exhala frescura y que busca dejar constancia de la diversidad y de la riqueza de registros, tonos y posiciones que han ido conjugando en ese fenómeno amplio que es la “poesía en los bares”».

Juan Bonilla en el prólogo: «El libro, a poco que el lector se le arrime lo suficiente como para volverlo espejo, logrará que el suelo tiemble un poco bajo nuestros pies. Y eso es hoy cosa rara en los libros de poemas, donde la bonitura campa a sus anchas, se busca el eslogan más o menos ocurrente para adornar una camiseta, y la verdad de las almas en duelo se prostituye por un chiste más o menos luminoso que obtenga un ejército de likes en las redes. Aquí hay enamoramiento urgente, ansias de futuro —porque el enamoramiento vuelve adolescente a Matusalén—, afán de compartir el tiempo que baila ahí delante… y de repente la realidad con sus golpes de boxeador invicto poniendo las cosas en su sitio, el ideal en el trastero, y un hogar en el que «vivir» parece ya el verbo de una lengua muerta. Hogar es un gran poema y confirma a su autor como una de las voces más potentes, menos edulcoradas, del actual panorama poético»

Adrián Vieitez para Zenda: «¿Pintará cosas en superficies transparentes Jorge García Torrego, de camino a su trabajo? ¿Serán fríos sus veranos? A Jorge García Torrego le suena el despertador y él piensa en Sísifo, que se veía obligado a subir una y otra vez una enorme roca hasta la cima de una montaña, castigado a eternidad por la ira de los dioses. ¿Seguirá Sísifo subiendo su roca? ¿Cuándo termina la supuesta eternidad de la mitología que referenciamos en lejanísimo pasado? Lo digo, más que nada, por una cuestión pragmática: cabe la ligerísima posibilidad de que la mitología griega no sea, en multitud de casos, más que una pura crónica sociopolítica de actualidad».

Neorrabioso en el prólogo: «La clave la da el propio nombre, Cercanías. Parece decirnos JGT que todo en este mundo, lo mismo lo físico que lo metafísico, la amistad que el amor, el trabajo o la política, Miraflores que Torrelaguna, Madrid o España o el planeta Tierra, en el momento en que uno se preocupa por ellos y los quiere, se convierten en cercanía. Y es el ojo del poeta, el de cada uno, el que elije lo que es cercano de una forma discriminadora y asimétrica, basada sobre todo en criterios de amor y justicia. Por eso el poeta se refiere de forma negativa al capitalismo o a la patria, a los mandamases o a los explotadores, a los que encuentra lejanos, y en cambio encuentra cercanos a los inmigrantes porque, como dice en el epígrafe de un poema: “mirarse en los ojos de otro / que no conoces / que no conocerás nunca / y saber que es tu hermano, / que siempre lo ha sido”. Parafraseando y negando a Nietzsche, podríamos decir que JGT siente el bien más acá. Y el mal más allá»

Comentario de Javier García Rodríguez: «Gracias por la madurez de un libro que maneja registros variados, que plantea poéticas dúctiles pero que no se mueven un milímetro de una visión del mundo muy profunda, que no se niega a colocar los estilos en un campo de batalla para que de la fricción salga un relámpago. He disfrutado sus imágenes grandes, sus palabras pequeñas, sus versos largos. Un libro precioso. Enhorabuena y a seguir disfrutando»

Reseña de KO el Mensajero: «Jorge es vecino de la Sierra Norte de Madrid y se mueve entre Miraflores de la Sierra y Torrelaguna, de donde son sus orígenes, aunque ha pasado largas etapas en el extranjero, ora por estudios, ora por aventura, ora por experimentar las otras caras de la vida que sólo se encuentran viajando. Su osadía, no tiene otro nombre lo que acaba de hacer, consiste en publicar una revista con poemas y relatos de su propia cosecha, en papel, y en pleno siglo XXI, aunque también tiene su versión electrónica que podéis leer en su blog, muy interesante por cierto.»