Una pequeña reflexión sobre el libro Hermana muerte, de Thomas Wolfe (prereseña)

Estoy leyendo el libro Hermana muerte, de Thomas Wolfe, y publicado por Periférica (muy bien editado, por cierto, como siempre) y he caído en reflexionar sobre una visión que me ha llamado la atención. El libro –que aún no he terminado– muestra al individuo, frágil, mortal y momentáneo frente al monstruo de la ciudad, eseSigue leyendo «Una pequeña reflexión sobre el libro Hermana muerte, de Thomas Wolfe (prereseña)»

UN VERANO, UN AQUÍ (Agosto 2021)

El sol y la chicharra del ahora,Imperios nómadas de quita y pon.Territorio: mundo sin cartabón,fértil esta paz de calma cantora. Todo aquello,tiempo que no perdí(refugios, kilómetros y canciones),/de aquel disfrute de vacaciones,de islotes, birra y playas junto a ti. Restos de felicidad en un cuenco,juntar salivas y caminos de sal,ser presentes; huir de lo cruento.Sigue leyendo «UN VERANO, UN AQUÍ (Agosto 2021)»

Pajarito, de Claudia Ulloa Donoso

Pepitas de calabaza tiene la virtud de hacer libros bonitos. Digo virtud, pero también digo que el contenido puede estallarte en tu cara de lunes yendo al trabajo y dejar tu semana manchada de incertidumbre y hambre lectora.  Y encaja perfectamente en su catálogo explosivo el libro de relatos Pajarito, donde Claudia Ulloa, poeta peruana afincadaSigue leyendo «Pajarito, de Claudia Ulloa Donoso»

¿Recordáis aquel tiempo de vendaval y besos, lenguas y nervios, adolescencia y sudor?

¿Recordáis aquel tiempo de vendaval y besos, lenguas y nervios, adolescencia y sudor? ¿Recordáis aquellos besos olímpicos y maravillosos que nos hacían entrar en otra época, en otra edad del cuerpo, otra edad del sentir? Yo sí, aún los recuerdo. Y recuerdo la temperatura tropical que, húmeda, hizo quemadura en el baúl nebuloso de miSigue leyendo «¿Recordáis aquel tiempo de vendaval y besos, lenguas y nervios, adolescencia y sudor?»

Me gustan las mujeres manos grandes como manzanos mamíferos en flor, refugio de pájaros cansados

Me gustan los hombres que aguantan un gallo en la lengua para que no se despierten las nubes. Me gustan los animales de dos patas que tocan el xilófono en una espalda, con los dedos más meñiques y silenciosos de la historia. Me gusta tu traje guardabosques, tu llave para la jaula del tigre queSigue leyendo «Me gustan las mujeres manos grandes como manzanos mamíferos en flor, refugio de pájaros cansados»

las lenguas son un mapa

Alquimia de piel y negrura, palimpsesto del ayer y del mañana, somos sendero fuera de las calles y sus grises, hacemos la plegaria para evocar al mito, ancla y tallo del mundo vegetal que compartimos. Por tu calor estoy ciego, porque mis ojos no ven los esquinazos de lo necesario, de lo que hay queSigue leyendo «las lenguas son un mapa»

7:00

La procesión de los que esperamos el bus,adorar la luz del móvil como si fuera una vela. La intermitencia de la fe,la certidumbre de patas cortas que es el WhatsApp,su atronadora piscina de ruido. Mirarse dentro los recuerdos para saberse uno y no otro,cualquierade los que te acompañan en la fila. Y pese a laSigue leyendo «7:00»

Cultivar el vacío, Cercanías (2016)

Desnudos de Dios y su canción enferma como lluvia de abejas.Destruimos las instrucciones del misterio sagrado y no es fácil construir un mapa.El bien y el mal son un trabajo del colegio de tu hijo,cosas de niños,ideas impecables e inútiles. Dios es el silencio a todas nuestras preguntas,el frontón donde chocamos de cabeza,una rotonda sinSigue leyendo «Cultivar el vacío, Cercanías (2016)»

Naturaleza poética, libro colectivo

Participar en esta Naturaleza poética, bosque de letras imaginando por Miguel Ángel Vázquez / La imprenta, me ha hecho mucha ilusión. No solo por todos los grandes poetas con los que comparto ramas y hojas, sino por la savia del libro: La naturaleza. El concepto de esta antología pone el acento en un tema olvidadoSigue leyendo «Naturaleza poética, libro colectivo»

El calvario 1

Todo empezó una noche de chavalería, discoteca y pelo largo. Unas prisas inusitadas, provocadas seguramente por las ganas de cortejo, hicieron que saliera de casa con el pelo mojado. Ay, insensato. En diciembre, con un frío que helaba, mi frente navegaba las aceras como un Titanic. Pero yo también tuve mi iceberg. Llegué a laSigue leyendo «El calvario 1»