Poder

Un hombre no puede nada contra la lluvia
nada contra los coches
y se vuelve derrota escuálida contra la muerte.

Un hombre no puede nada
una tragedia pequeña le tira al suelo
una televisión tapa su ojo para siempre
y un hombre no puede
ni siquiera levantarse contra el viento
no tiene garra suficiente contra la jungla
ni remolino en la lengua para el amor, tan enorme.

Uno no puede nada,
pero dos lo podemos todo.

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Así debe ser, así la fraternidad y la unión derribará la injusticia, entre todos. Una vez que ese paso se da, una vez que ese paso se celebra y se ve continuado por otros muchos pasos. Como ayer se dio en el perfil de @lalorenza_, donde estuvimos leyendo poemas para visibilizar y denunciar la situación que está sufriendo Colombia.

Ojalá que esta batalla por la dignidad y la justicia alcance hasta arriba, a todo el gobierno. Ojalá. 

Distinto

Llevo desde que tengo memoria llevando la contraria, siendo minoría, diferente, inconformista, aprendiz, nunca sabio ni terminado en mi opinión o pensamiento.

Con los demás a veces discuto y otras no, a veces intento convencer, a veces me dejo convencer, pero he aprendido a no discutir con quien no quiere ser convencido. No creo en la violencia, tengo fe en el apoyo mutuo y en la fraternidad y así seguirá siendo, por muchas votaciones que haya. Te recomiendo que te hagas fuerte en tu soledad, en tu pensamiento, en tu diferencia y no te cierres a cambiar de opinión, que la opinión general no te arrase y te deprima. Construye tu diferencia y que sea fértil.


Y, si vienen a por ti los iguales, aquí me tendrás, yo también soy distinto.

¿San Valentín?

Hace unos meses terminé de escribir y organizar un libro. Un libro que se llama Hogar y que celebra aquello que sentimos, aquello que disfrutamos y que también sufrimos. Es un libro de poemas que celebra la construcción de un amor, con todos sus metales, todos sus abrigos.

Fui sincero. No escondí nada en este libro porque, como dijo Neorrabioso: «Aquí se juega a trueno o se juega a nada». Mi vida es mi poesía y no me escondo.

Hoy, varios meses después de aquella radiografía de los dedos besados, de las lágrimas tragadas y las casas caídas, ya apenas vendo libros. Ya no es novedad, ya ha caído del escaparate. Pero este hogar, esta historia, es una historia que permanece, mucho más que sus cimientos. Porque donde se derrumba la vida queda, si hay honestidad, poesía.

Porque la poesía no se destruye. Porque la poesía construye, en su diálogo, el futuro, los hogares que vendrán.

Y aquí un poema que os abre la puerta de este Hogar:

Hogar,
velocidad derrotada,
plato sin reloj ni cuenta
donde no sobrevuela un murciélago el silencio de los sillones.

Nunca nadie cambió tanto de paredes como nosotros,
lo espinoso de las camas manchadas por los monstruos de la noche,
llaves acumuladas en los cajones,
brújulas a medio hacer, derretidas como muñecos de nieve de la infancia,
refugios abandonados.

Buscamos en las calles dónde encajar nuestros cuerpos,
dónde amasar la oscuridad que construya la cueva,
que sea posible pintar con los dedos las paredes.

Se acumulan los libros,
hilos recogidos donde los hermanos pulsan su lengua,
cuerda de guitarra,
instrumento submarino común
y el mapa se hunde desgarrado por alambre de espino
nuestra carne marcada con sílabas de mordiscos cercanos
cuchillos de cocina.

La casa,
aquel animal mítico de muros como vértebras posibles,
animales de bosque,
juego de niños mayores, que encaje todo bien,
cada piedra importa, nada se escurre sobre el musgo.

Así las patrias, los mapas a la medida de los pulgares,
los sudores y el musgo, las arrugas del aquí,
lo compartido,
las marcas de nuestros ojos en la madera posible del tiempo.

#poesía#hogar#hogardulcehogar#nuevolibro#poemario#poesiaenespañol#comoencasaenningunsitio#megustaleer

Diablos azules / Lata despeinada

Hace ya 10 años bajaba todos los martes desde mi pueblo a Madrid para escuchar y leer poesía en las jams sessions del bar Diablos azules. Siempre lo digo, pero ahí me hice poeta. No solo por lo que pude escribir o escuchar, sino por la sensación de comunidad que sentí con algunos de aquellos escritores que, por suerte, hoy puedo llamar amigos. También por la sensación de estar en un lugar donde se podía aprender y crecer (recuerdo con mucho cariño la placa a mi querido Ángel González).

Durante muchos años ese fenómeno fue creciendo y los libros fueron llegando, pero para que el primero fuera posible tuvo que estar Roberto Menéndez (editor por aquel entonces de la editorial @canallaediciones) en la barra para proponerme sacar lo que luego fue #Ojoyventana. Desgraciadamente, la poesía nunca ha sido un negocio muy rentable y después de muchos años, el Diablos azules echó el cierre.

Hace unos días estaba con mi chica, @lalorenza_, dando un paseo por los madriles, cuando me propuso acercarnos a una librería que habían abierto hacía no mucho tiempo, @latapeinada, especializada en literatura hispanoamericana. Lo que no sabía es que esa librería estaba en el mismo local que el Diablos Azules. Y así, de alguna manera, todos esos recuerdos se sienten acompañados por Nicanor Parra, Pizarnik, Leila Guerrero o Jorge Teillier. No está nada mal.

¡Larga vida a la literatura en Apodaca 6!

7:00 H.

La procesión de los que esperamos el bus,
adorar la luz del móvil como si fuera una vela.


La intermitencia de la fe,
la certidumbre de patas cortas que es el WhatsApp,
su atronadora piscina de ruido.


Mirarse dentro los recuerdos para saberse uno y no otro,
cualquiera
de los que te acompañan en la fila.


Y pese a la búsqueda, no poder despejar la incógnita:
no saber si las personas del verbo nacen del yo
del nosotros
o del ellos.

(Disponible en https://lasturaediciones.com/product/el-despertador-de-sisifo-2a-edicion-ampliada/)

YO, SÍSIFO

Pecho de lata,
eslabón corroído,
pulso inestable del caballo flaco llamado progreso.

Soy Sísifo,
el usar y tirar de días manchados e iguales,
raíz muda y viaje en círculos.

Soy Sísifo
condenado,
estación final del hombre en serie y los sentidos cortados con cuchilla
cauterizados los tendones del amor
tapiadas las salidas de emergencia.

Soy Sísifo y escupo mi nombre a las abejas libadoras que cosechan minutos y producen nóminas
y pequeños grumos de azúcar que llamamos dinero.

Soy Sísifo y grito a los dioses que manejan los barcos,
los semáforos y los buses de línea,
les grito que empujaré su piedra,
descansaré las brújulas y volveré a casa,
que la luz de Mérope en la noche no me ciegue y me guíe,
que en el cerrar los ojos despierte mi cuerpo y se borre vuestra condena,
¡oh, dioses impolutos y tristes!
envidiosos de nuestra angustia,
de esta asfixia llamada muerte y de sus helechos del
placer donde nos escondemos.

Soy Sísifo,
os digo,
el que masca piedra a diario y cada noche Mérope no aterriza en mí
no aterrizo,
todo es un ensayo macabro,
un diálogo de muebles y ruidos,
la escarcha que silencia nuestro deseo como ancla dormida,
el jarabe de las pantallas encendidas,
su trampa viscosa llamada «series».

Soy Sísifo,
el que encontró a Mérope en los arrabales de la ciudad,
en las afueras donde los caminos se abrasan de soledad,
marcaré tu nombre en mi lengua
«Mérope»,
y en cada palabra un incendio con tu olor.

Soy Sísifo,
el perdido, el condenado,
volveré a casa.

(Se puede encontrar en el libro El despertador de Sísifo 🌄)
(Vídeo hecho por Miguel García Torrego – FlowCost)

22:30 H.

22:30 H.
Un trabajador es un esclavo a tiempo parcial.
La abolición del trabajo, Bob Black

El trabajo es un ancla.
y las 7 de la mañana el primer paso de la cadena,
donde la herrumbre cabalga a pesar del sol y su lengua.

En el mar del día los mapas se construyen con los otros que no fuiste,
lo que quedó fuera de casa aquella noche.
Machacar la carne en el mortero para conseguir salario.

Así el cocinero te busca en los estantes de la ciudad,
tu olor escondido en habitaciones volátiles como papeles arrugados,
huir de su mano entrevista de trabajo
quedarte suave:

Sacarle el alma al orégano es un símil
de tu primer día de curro.

(Se puede encontrar en el libro El despertador de Sísifo 🌄)

LIBROS EN 2020 (3)

🚩La 4ª publicación que apareció fue el libro Dúplex. Es una antología que mezcla a #ilustradores y poetas. La verdad es que fue una experiencia muy interesante porque durante semanas María Abellán y yo curramos para mezclar nuestros lenguajes y la verdad es que el resultado fue muy bueno. Está publicado por Marmotilla ediciones y Alas ediciones

(más info pinchando aquí)

🚩Por último, aún en 2020, a finalísimos, apareció la 5ª publicación del año (¡que se dice pronto!). Es la segunda edición del libro El despertador de Sísifo, publicado por Lastura ediciones. Este libro, que cuenta la angustia por el trabajo repetitivo, la desidia por este mundo sin salidas, precario, parece que os ha gustado bastante y ya se han volado los primeros 300 ejemplares. En esta 2ª edición aparecen poemas nuevos y un prólogo de mi querido Alberto García Teresa. Además, en cada página hay un código QR para escuchar el audio de los poemas leídos por mí.

(Más info en la web de Lastura)